Posteado por: Dual Magno en: abril 10, 2011
En la india era una bendición tener a un sabio iluminado o un renunciante que buscaba la iluminación en los pueblos. Ellos entendían que esa luz que ellos emitían al meditar se dispersaba y afectaba a todo para bien. Un día este renunciante se detuvo en la puerta de una casa a pedir algo de comer. Le abrió una mujer de mediana edad, sintiendo se bendecida por aquella oportunidad la mujer le ofreció que se quedara en su propiedad. Le dijo que tenía una choza que podía ofrecerle para que meditara y que no tendría que preocuparse por nada que ella se lo supliría todo. Leer Mas
Comentarios recientes